El deseo sobrevive a la potencia.
Cuando todo se desea, nada se posee.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Todo deseo estancado es un veneno.
No se desea lo que no se conoce.
Mis deseos son órdenes para mí.
No desear nada es no vivir.
Los deseos deben obedecer a la razón.
En la vida, la mitad es deseo, y la otra mitad, descontento.
jueves, 1 de octubre de 2009
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